Fortaleza y valentía
Versículos bíblicos de fortaleza y valentía
En la Biblia, la valentía rara vez es ausencia de miedo. Una y otra vez Dios habla a personas que tienen miedo y están a punto de enfrentar algo más grande que ellas, y la respuesta no es "eres lo bastante fuerte", sino "yo soy contigo".
Estos versículos están agrupados según el momento en que podrías necesitarlos: un paso nuevo, una etapa de cansancio, un miedo que no se calla, una debilidad que no se puede esconder.
Valentía para un paso nuevo
Tras la muerte de Moisés, Josué tenía que guiar a todo un pueblo hacia una tierra en la que nunca habían vivido. El llamado a esforzarse y ser valiente se repite tres veces en el primer capítulo de su libro, y descansa en una promesa: Dios va con él.
Moisés había dicho lo mismo a todo el pueblo. Aquí la valentía no es un sentimiento que tengas que fabricar. Es una respuesta a una presencia.
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.
Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará.
Fuerzas cuando estás cansado
Isaías no finge que los fuertes nunca se cansan. Hasta los jóvenes flaquean y caen. La promesa es para los que esperan a Jehová: tendrán nuevas fuerzas, a veces para levantar las alas como águilas, a veces para correr y a veces simplemente para caminar sin fatigarse. Muchos días, caminar ya es el milagro.
El salmista también es honesto sobre sus límites. Cuando la carne y el corazón desfallecen, Dios sigue siendo la roca del corazón.
29El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. 30Los mancebos se fatigan y se cansan, los mozos flaquean y caen: 31Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Mi carne y mi corazón desfallecen: mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
Cuando el miedo habla fuerte
El Salmo 27 empieza con dos preguntas que se responden solas. Si Jehová es luz, salvación y fortaleza, el miedo pierde su poder.
Pablo le recuerda a Timoteo, un joven líder que se intimidaba con facilidad, que el temor no es el espíritu que Dios da. Y el Salmo 46 imagina lo peor, la tierra removida y los montes cayendo al corazón del mar, y aun así dice: no temeremos.
JEHOVÁ es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?
Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza.
1DIOS es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 2Por tanto no temeremos aunque la tierra sea removida; aunque se traspasen los montes al corazón de la mar.
Una potencia que se perfecciona en la flaqueza
Pablo pidió tres veces que se le quitara una debilidad. La respuesta que recibió no fue quitarla, sino gracia. Aprendió que el poder de Dios se ve con más claridad justo donde se acababa el suyo.
Filipenses 4:13 suele leerse como una promesa de éxito en cualquier cosa. En su contexto, Pablo habla de contentamiento: conoció el hambre y la abundancia, y en ambas encontró fuerza en Cristo.
Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Haz tuyos estos versículos
Un versículo aprendido de memoria va contigo hasta el momento en que lo necesitas. Algunas ideas:
- Elige un versículo para el desafío que tienes delante y escríbelo en una tarjeta o en la pantalla de bloqueo del teléfono.
- Óralo en primera persona: "Tú estás conmigo dondequiera que vaya."
- Dilo en voz alta antes de la conversación difícil, el examen o la cita.
- Compártelo con alguien que esté enfrentando algo difícil esta semana.
En las Escrituras, la fortaleza se recibe, no se fabrica. En los días en que te sientes menos fuerte, estos versículos siguen siendo verdad: no lo enfrentas solo.
Fuente de las Escrituras
Las citas bíblicas de esta página son de la Santa Biblia, Reina-Valera 1909.
Reina-Valera 1909, dominio público.